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En el norte de Gran Canaria, el paisaje invita a moverse. Un baño frente al Atlántico, una ruta de senderismo en Agaete, una salida en bicicleta o una jornada de escalada en Tamadaba permiten descubrir una isla más salvaje, silenciosa y conectada con la naturaleza.
En Redondo de Guayedra, descanso y actividad conviven con naturalidad. Dentro del resort es posible entrenar, nadar o improvisar un partido; fuera de la finca, los barrancos, carreteras de montaña y senderos del noroeste abren la puerta a unas vacaciones activas en Gran Canaria.
Redondo cuenta con pista multideporte para jugar al tenis, al fútbol o al baloncesto, además de un rocódromo exterior y un gimnasio abierto las 24 horas.
Quienes prefieren un ritmo más tranquilo pueden caminar por los senderos de la finca, nadar en las piscinas o acercarse a la playa. Aquí, mantenerse activo no exige una agenda cerrada: basta con elegir el momento y dejarse llevar por el entorno.
El Parque Natural de Tamadaba es uno de los grandes escenarios para practicar senderismo en el norte de Gran Canaria. Pinares canarios, barrancos profundos y vistas abiertas al océano acompañan rutas de distinta duración y dificultad.
Antes de salir, conviene consultar el estado de los caminos, la previsión meteorológica y el desnivel. El equipo de Redondo puede recomendar rutas de senderismo cerca de Agaete y poner a los huéspedes en contacto con guías locales.
Las carreteras del noroeste de la isla combinan ascensos, curvas y paisajes que cambian constantemente entre montaña y costa. El ciclismo en Gran Canaria es exigente, pero especialmente gratificante para quienes disfrutan de los recorridos con desnivel.
También existen pistas y caminos para practicar ciclismo de montaña en Tamadaba. Redondo puede facilitar el contacto con empresas locales de alquiler de bicicletas con servicio de entrega.
Las paredes volcánicas de Tamadaba convierten esta zona en uno de los enclaves más interesantes para la escalada en Gran Canaria.
La actividad debe realizarse siempre en sectores autorizados y, para quienes no conocen el terreno, con el acompañamiento de un guía local. El rocódromo de Redondo ofrece una primera toma de contacto antes de salir a la montaña.
En Redondo, cada día puede seguir un ritmo diferente: una caminata por la mañana, un partido antes de comer, una ruta en bicicleta o unas horas junto al agua.
Entre el mar y la montaña, Redondo de Guayedra ofrece una manera más libre de vivir el deporte en Gran Canaria, siempre conectada con el paisaje y adaptada al ritmo de cada huésped.